“No
comas, no comas, no comas…”
es como un eco
que nunca termina… tampoco quiero que se termine; es como un coro de ángeles, ángeles anoréxicos… Incitándome,
provocándome… presionan a una mujer cuyo pensamiento es muy liberal y su
propósito no es el mejor de todos que digamos… marcar con extremo, un peculiar
estilo de vida.
Camino pendiendo de un fino hilo, que con el
menor movimiento en falso, se romperá.
Así que no me distraigas, no te interpongas en mi
camino, no me alejes de mi destino…
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