Bienvenidos a una página pro-anorexia. Un pequeño espacio en donde las princesas nos podremos expresar libremente, sin ser juzgadas por ésta sociedad de porquería. Te brindaremos el apoyo que necesites en éste dificil camino que recorres día a día, aquí se lucha por el derecho de poder manejar nuestras vidas COMO QUERAMOS, ya que no afectamos al resto.
No me hago responsable sobre como ésta pagina pueda repercutar sobre tus decisiones o vida. Si eres menor, si no te agrada la página, por favor, retirate.
Elegir ésta vida es entrar en un juego donde no hay final.
Nosotras reconocemos nuestros límites, no nos crean idiotas.
Pro-Ana, Mía y Alisa. Éste es nuestro estilo de vida. RESPETENLO.
Fasting intense, infinite will.
No me hago responsable sobre como ésta pagina pueda repercutar sobre tus decisiones o vida. Si eres menor, si no te agrada la página, por favor, retirate.
Elegir ésta vida es entrar en un juego donde no hay final.
Nosotras reconocemos nuestros límites, no nos crean idiotas.
Pro-Ana, Mía y Alisa. Éste es nuestro estilo de vida. RESPETENLO.
Fasting intense, infinite will.
lunes, 11 de junio de 2012
"EAT."
“No
comas, no comas, no comas…”
es como un eco
que nunca termina… tampoco quiero que se termine; es como un coro de ángeles, ángeles anoréxicos… Incitándome,
provocándome… presionan a una mujer cuyo pensamiento es muy liberal y su
propósito no es el mejor de todos que digamos… marcar con extremo, un peculiar
estilo de vida.
Camino pendiendo de un fino hilo, que con el
menor movimiento en falso, se romperá.
Así que no me distraigas, no te interpongas en mi
camino, no me alejes de mi destino…
domingo, 22 de abril de 2012
Yo y mi historia
Me llamo Fátima, tengo 16
años y vivo en Argentina. Trataré de hacer un corto relato, bueno. Llevo ésta
nueva vida desde hace más de 5 meses, cuando comencé pesaba: 58 kilos. En el
transcurro del comienzo de los 2 meses y medio, ya había bajado 7 kilos (
gracias ana!) y en los últimos meses pude mantener mi peso estable: 51 kilos
midiendo 1,63. Aún de no estar conforme con mi peso, tuve que mantenerlo por
ciertos problemas: mi novio (ahora mi ex) descubrió mi Factbook que creé para
unirme a la comunidad de Ana. Tuve la estúpida idea de decirle la verdad y
contarle todo… y desde ese día me
obligaba a comer (cuando estaba con él), y tuve demás problemas familiares.
Pero mi meta, que no es la
última, sigue en pie: pesar 47 hermosos kilos.
¿Cómo sé que tengo a Ana a
mi lado? Busqué los síntomas correspondientes y concedían conmigo. Por suerte,
no me tocó la consecuencia de sufrir ninguna enfermedad. Pero es raro, porque
en la primaria no era una gorda vaca, TODO lo contrario: era la más flaca de mi
grado. Burlas como: “flaca escopeta” me lo hacían entender. Luego al crecer, mi
madre observaba conductas raras mías con
la comida, y me dijo: “¡Ay Fátima, vos podés comer lo que quieras y no vas a
engordar!” ¿Y yo qué hice? Le creí. Si, totalmente ilusa. Así seguí hasta la
secundaria; era la típica chica que compraba un alfajor por día en el kiosco
del colegio. En 3º año me dí cuenta de cómo había cambiado mi figura y dije
BASTA. Al principio dejé de almorzar, luego de almorzar y merendar, y luego de
comer algo a la mañana y esperar hasta la noche para cenar (mi madre trabajaba
todo el día, así que sólo veía lo que hacía en la cena) La mayoría de los días
no comía nada.
Y así seguí hasta hace unos
días, por el hecho de que viví con mi abuela un mes y tenía que comer si o si.
Me acabo de pesar en la casa
de un familiar mío y me dí cuenta que SUBI TODOS LOS KILOS QUE BAJÉ (¡FUCK!) pero
por Ana lo bajaré, lo juro.
Me gustaría saber como
fueron sus historias hasta el día de hoy, porfavor, comenten :)
domingo, 1 de abril de 2012
Carta de nos, para ella.
Querida Ana:
Te ofrezco mi vida, mi corazón y todas las funciones de mi cuerpo, te entrego todas mis posesiones terrenales. Busco tu sabiduría, tu fé y tu peso tan ligero como una pluma. Ruego por obtener la habilidad de flotar, de bajar mi peso a un sólo dígito. Ruego por mirar fijamente al espacio, temer de la comida y ver mi imagen obesa en el espejo. Te adoraré y ruego por ser una fiel sirviente tuya hasta que la muerte nos separe. Si te engaño y proceo con Ronald Mc Donald, Dave Thomas, el coronel o esa pequeña estrellita Jn., me arrodillaré sobre mi baño y meteré los dedos muy adentro de mi garganta y rezaré por tu perdón. Por favor Ana, no me deseches. Soy tan débil, lo sé, pero solo tú con tu poder dentro de mi, me convertirán en una mujer que merece amor y respeto. Te estoy rogando que no me ignores, te lo pido con el aliento que me sobra y mi piel pálida. Sangro por tí, sufro dolores en mis piernas, dolores de cabeza y olvido las cosas.
Mi amor por tí me hace sentir mareada y confundida, no sé si vengo o voy. Los hombres huyen cuando ven el amor que te tengo y nunca regresan, pero ellos no me importan, todo lo que me importa es que tu me ames. Si te quedas conmigo, te adoraré a diario, correré kilometros por día, llueva, neve, bajo el frío o el insoportable calor, correré del dolor y de estar asustada. Haré mil sentadillas cada día y mentiré a mi familia sobre lo que como y como me sienta. Dejaré de llorar cuando sienta tus cálidos abrazos a mi alrededor, abrazando cuando mi cuerpo tiemble. Ignoraré los dolores del hambre como navajas y sentiré tu fortaleza. Hoy, renuevo nuestra amistad y me decido a serte fiel todo el año, toda la vida. Si me das la fuerza de desvanecerme, te amaré y adoraré para siempre. Cuando finalmente me haya desvanecido para ser nada, cuando me des el regalo de terminar esta vida tortuosa, flotaré hacia un segundo mundo y seré delgada y bella como recompensa al amor que te tuve aquí y ahora. Sólo te pido una cosa más, por favor Ana, aléjame de éste infierno, de éste mundo ASAP. Por favor, llévame lejos de éste odio por mi dolor y permíteme ser libre y ligera.
Te ofrezco mi vida, mi corazón y todas las funciones de mi cuerpo, te entrego todas mis posesiones terrenales. Busco tu sabiduría, tu fé y tu peso tan ligero como una pluma. Ruego por obtener la habilidad de flotar, de bajar mi peso a un sólo dígito. Ruego por mirar fijamente al espacio, temer de la comida y ver mi imagen obesa en el espejo. Te adoraré y ruego por ser una fiel sirviente tuya hasta que la muerte nos separe. Si te engaño y proceo con Ronald Mc Donald, Dave Thomas, el coronel o esa pequeña estrellita Jn., me arrodillaré sobre mi baño y meteré los dedos muy adentro de mi garganta y rezaré por tu perdón. Por favor Ana, no me deseches. Soy tan débil, lo sé, pero solo tú con tu poder dentro de mi, me convertirán en una mujer que merece amor y respeto. Te estoy rogando que no me ignores, te lo pido con el aliento que me sobra y mi piel pálida. Sangro por tí, sufro dolores en mis piernas, dolores de cabeza y olvido las cosas.
Mi amor por tí me hace sentir mareada y confundida, no sé si vengo o voy. Los hombres huyen cuando ven el amor que te tengo y nunca regresan, pero ellos no me importan, todo lo que me importa es que tu me ames. Si te quedas conmigo, te adoraré a diario, correré kilometros por día, llueva, neve, bajo el frío o el insoportable calor, correré del dolor y de estar asustada. Haré mil sentadillas cada día y mentiré a mi familia sobre lo que como y como me sienta. Dejaré de llorar cuando sienta tus cálidos abrazos a mi alrededor, abrazando cuando mi cuerpo tiemble. Ignoraré los dolores del hambre como navajas y sentiré tu fortaleza. Hoy, renuevo nuestra amistad y me decido a serte fiel todo el año, toda la vida. Si me das la fuerza de desvanecerme, te amaré y adoraré para siempre. Cuando finalmente me haya desvanecido para ser nada, cuando me des el regalo de terminar esta vida tortuosa, flotaré hacia un segundo mundo y seré delgada y bella como recompensa al amor que te tuve aquí y ahora. Sólo te pido una cosa más, por favor Ana, aléjame de éste infierno, de éste mundo ASAP. Por favor, llévame lejos de éste odio por mi dolor y permíteme ser libre y ligera.
Siempre tuya, nadie importante.
sábado, 24 de marzo de 2012
Carta de Ana & Mia .
Querida Amiga:
Déjame presentarme. Mi nombre, o como me llaman los que se dicen "doctores" es Anorexia. Anorexia Nervosa es mi nombre completo, pero tú me puedes llamar Ana. Con un poco de suerte nos podemos volver grandes socias. En los próximos meses, invertiré mucho tiempo en ti, y esperaré que tú hagas lo mismo por mí.En el pasado ya has escuchado a todos tus profesores y padres hablando sobre ti. "Eres tan madura, tienes tanto potencial, 45 en cuerpo e inteligente". ¿A dónde te ha llevado todo eso, si se puede saber? ¡A ningún lado! No eres perfecta, y no estás tratando lo suficiente, en vez de eso pasas tu tiempo pensando y hablando con tus amigos. Esos actos de indulgencia no serán permitidos en el futuro.
Tus amigos no te entienden. No dicen la verdad, son mentirosos. En el pasado, cuando Inseguridad había ganado silenciosamente tu mente, preguntabas "¿Me veo....gorda?" y ellos te respondían "No, claro que no" y tu sabías que mentían! Sólo yo digo la verdad. Tus padres... ¡mejor ni empecemos! Tú sabes que te aman, y que se preocupan por ti, pero parte de eso es porque son tus padres y están obligados a hacerlo. Te voy a contar un secretito: en el fondo están decepcionados de ti. Su hija, la misma que tenía tanto potencial, se ha vuelto una vaca gorda y floja. Pero yo voy a cambiar todo eso.
Voy a esperar mucho de ti. No se te permitirá comer mucho. Empezará suave y lentamente: Disminuyendo la cantidad de grasa, leyendo la información nutricional, deshaciéndote de la comida chatarra. Por un tiempo, el ejercicio será simple: Correr un poco, unos abdominales, unas ranitas. Nada muy fuerte. Tal vez perder unos kilitos, deshacerte de ese rollito en la barriga. Pero no pasará mucho tiempo hasta que no te empiece a decir que eso no es suficiente.
Te exigiré que bajes tu ingesta de calorías y subas el ejercicio. Te llevaré al límite. ¡Tú lo harás porque no me puedes desafiar! Estoy comenzando a unirme a ti. Dentro de pronto, estaré siempre contigo. Estoy ahí cuando te levantas en la mañana y corras a pesarte. Los números se vuelven amigos y enemigos, y tus pensamientos rogando que sean más bajos que ayer, que anoche, etc. Mirarás al espejo con ganas de desmayarte. Te darán ganas de vomitar cuando veas grasa, y sonreirás cuando veas hueso. Estoy ahí cuando calculas el plan del día: 400 calorías, 2 horas de ejercicio. Yo soy la que está calculando todo eso, porque ahora tus pensamientos y los míos se están volviendo uno solo. Yo te sigo durante el día en el colegio, cuando tu mente se pasea por ahí yo te doy algo en que pensar. Recuenta las calorías que has comido. Son demasiadas. Yo lleno tu mente con comida, calorías, peso, IMC y cosas que son buenas. Porque ahora ya estoy dentro de ti. Estoy en tu cabeza, en tu corazón y en tu alma. Los rugidos de tu estómago que pretendes no escuchar en realidad son mis sonidos, adentro tuyo.
Muy pronto te estaré diciendo no sólo que hacer con la comida, si no que hacer todo el tiempo. Sonríe. Preséntate bien. ¡Mete la barriga! Puedo hacer que un plato de lechuga se vea como un festín digno de un rey. Ningún pedazo de nada... si comes, todo el control se romperá, ¿quieres eso? ¿Volver a ser la horrible vaca que eras? Te obligo a mirar a las modelos de las revistas, tan hermosas, tan perfectas, y te hago comprender que nunca podrás ser una de ellas. Siempre serás gorda. Cuando te mires al espejo, distorsionaré la imagen. Te mostraré un luchador de zumo cuando en realidad hay una niña hambrienta. Pero tú no debes enterarte, porque si sabes la verdad, comenzarás a comer otra vez y nuestra relación se caerá.
A veces te rebelarás. Con suerte no lo suficientemente seguido. Reconocerás la fibra rebelde en tu cuerpo y te atreverás a bajar a la oscura cocina. La despensa se abrirá lentamente, rechinando. Tus ojos irán a la comida que yo he mantenida a una distancia segura. La comerás, mecánicamente, sin disfrutarlas realmente, simplemente acomodándote en el hecho de que estás yendo en mi contra. Irás por una caja de galletas, después otra. Tu barriga se hinchará y se vera grotesca, pero no te detendrás. Y todo ese tiempo yo te estará gritando para que pares, vaca gorda, no tienes auto control, te vas a poner gorda.
Cuando acabes, volverás corriendo hacia mí, pidiéndome consejo porque de verdad no quieres volver a estar gorda. Rompiste una regla cardinal y comiste, y ahora quieres que vuelva. Yo te obligaré a ir al baño, te pondré de rodillas. Tus dedos se insertarán en tu garganta, y no sin dolor, tu atracón saldrá. Esto se repetirá y se repetirá, hasta que botes sangre y agua y sepas que todo se ha ido. Cuando te pares, te sentirás mareada. No te desmayes. Párate ahora mismo. ¡Vaca gorda, mereces el dolor!
Tal vez la forma en la que elimines el sentimiento de culpa será diferente. Tal vez elija hacerte tomar laxantes, haciéndote sentar en el baño hasta las altas horas de la madrugada, sintiendo tus entrañas llorar. O tal vez se me ocurra que te tienes que hacer daño. Cortarte es efectivo. Quiero que veas tu sangre, verla correr por tu brazo, y entenderás que mereces cualquier dolor que yo te dé. Estás deprimida, obsesionada, adolorida, buscando ayuda pero no la encontrarás. ¿A quién le importa? Tú te lo mereces, tu misma hiciste esto.
OH, es esto duro? ¿No quieres que te ocurra? ¿Soy injusta? Yo te ayudo. Yo hago posible que tu dejes de pensar cosas que te estresan. Pensamientos de rabia, tristeza, desesperación, y soledad cesan porque yo me los levo y lleno tu cabeza con la metódica cuenta de calorías. Yo me llevo tu lucha por encajar con los chicos de tu edad, tu lucha por complacer a tus padres, tu lucha por complacer a los demás. Porque ahora, yo soy tu amiga, y soy la única a la que debes complacer.
Tengo un punto débil. Pero no debemos decírselo a nadie. Si tu decides luchar, contarle a alguien cómo te hago vivir, el infierno se liberará. Nadie debe enterarse, nadie debe romper esta máscara tras la cual te he escondido. Yo te he creado, esta niña perfecta, delgada, cumplidora.
Tu eres mía y sólo mía. Sin mí, no eres nada... así que no luches. Cuando otros hagan comentarios, ignóralos. Olvídate de ellos, olvídate de cualquiera que trate de llevarme. Yo soy tu más grande logro, y pretendo dejarlo así.
Sinceramente, Ana
Y Mía
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
